Cuando Hermione llegó al salón de clases ya todos habían tomado sus lugares y habrían el libro de Artes Oscuras “Enfréntate a los desconocido” en la pagina que había indicado el profesor. –“No podía ser peor”- Pensó. Caminó rápidamente atravesando el salón mientras sentía que todos le observaban, pero eso a ella no le importaba, lo que si le importó fue ver como el Profesor Snape se daba vuelta para mirarla llegar, y en seguidas sintió como una explosión dentro de su pecho; así que desvió rápida la mirada, se sentó en la banca de siempre y saco su ejemplar de “Enfréntate a los desconocido” . y se escuchó la voz de Snape.
-Llega tarde Miss Granger… creo que mis instrucciones han sido claras, esto deberá costarle 5 puntos menos a Slytherin-
Harry y Ron que ya estaban ahí miraron con asombro al profesor
-Cielos, Snape debió haber dormido bastante mal anoche- le dijo Ron a Harry mientras sonreía un poco.
-para quitarle puntos a Slytherin, jaja, desde luego que si- le contestó Harry.
Durante toda la clase Hermione se mantuvo ausente, en ninguna de las preguntas que realizó Snape intentó participar, y cuando Draco y Goyle le preguntaron qué le pasaba, ella sólo respondió que no tenía ánimos de trabajar como de costumbre.
La clase fue larga, y en todo ese tiempo ninguno de los se notó extraño, salvo ese pequeño detalle de Hermione. Llegó la hora de salida, todos los alumnos recogieron sus cosas y se marcharon a sus siguientes clases, incluyendo Hermione.
-Hermione a donde vas?-
Le preguntó Draco Malfoy.
-A clases Draco, tenemos…-
-¡hora libre!... recuerdas- se rió el chico mientras se dio la vuelta junto con sus demás compañeros y se alejó.
Era verdad, la chica suspiró y recordó que ese tiempo lo ocupaba visitando la biblioteca, y se dirigió hacia allá.
Los pasillos del castillo a esa hora estaban prácticamente desolados y vacíos, muy pocos eran los alumnos que tenía alguna hora libre, talvez sólo los de sexto y séptimo año; Hermione estaba a unos pocos metros para llegar a la biblioteca cuando de la esquina más próxima miró salir a un hombre alto con una negra capa larga que ondeaba al movimiento de sus pasos.
Los dos se detuvieron al instante pálidos, al parecer sorprendidos y desconcertados, como si no hubiesen esperado ese momento.
-Permiso Profesor- la chica lo miró tímidamente y se apartó del camino en dirección a la biblioteca. Snape seguía detenido en el mismo lugar, y miró como la chica pasaba a su costado y continuaba su camino.
-Miss Granger…-
Se escuchó en la voz de Severus, que se había dado la vuelta en dirección a la chica. Hermione se detuvo y se dio vuelta.
-Sí, Profesor…-
Snape se quedó callado unos segundos mirando directamente a los ojos de la chica; mientras ella moría de la emoción
-Espero que en la próxima clase si participe…Slytherin a notado su ausencia de hoy- La voz de Snape sonaba tan fría que Hermione se estremeció.
-Así será profesor…- y sin querer alejarse caminó hacia la biblioteca desilusionada.
Minutos mas tarde Ron y Harry entraron de forma violenta a la biblioteca bastante agitados y se apresuraron a la mesa donde se encontraba Hermione rodeada de libros pero todos aun sin abrir; y el chico pelirrojo dijo
-¿Dónde te has metido? Tenemos hora esperándote en la cabaña de Hagrid! Acaso lo olvidaste…-
-Ron, Harry… yo, si, lo olvidé chicos por favor discúlpenme-
La chica respondió con voz angustiada.
-Hermione te sientes bien? Qué te pasa? Estuviste muy extraña en la clase se DCAO y ahora esto…-
-No, no me sucede nada, es sólo que hoy no me he sentido muy bien que digamos, pero no hay porqué alarmarse, de verdad chicos-
Harry miró a Ron y éste se encogió de hombros.
-De acuerdo, tenemos que hablar Hermione, pero antes, dijiste que habías hecho un descubrimiento, cuéntanos- Harry la miró con desconcierto.
-Si, es verdad… bueno, yo… La otra noche…-
La chica como si tartamudeara apenas decía éstas palabras cuando de repente los interrumpió George que acababa de entrar a la biblioteca.
-¡Harry! ¡Harry!- gritaba
-Ron, Hermione, rápido! es Katie Bell! Esta muy mal, alguien la quiso embrujar se la han llevado a la enfermería-
-¿Cómo? ¿Pero qué!!?- Se preguntaron los tres alarmados mientras salieron a corriendo de donde estaban siguiendo a George.